Nuestras prioridades, nuestros deseos y nuestros compromisos

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Nuestras prioridades, nuestros deseos y nuestros compromisos

Autonomía económica: Es importante generar los medios para poder funcionar y hacerlo por medio de nuestros propios recursos o mediante el apoyo mutuo y la solidaridad.Hay quienes consideran que las subvenciones son una forma de recuperar dinero público y optan por ellas. Seguimos pensando que la autogestión, da más libertad, hace que valores más lo conseguido por el esfuerzo propio y genera aprendizaje a largo plazo.Los medios creados deben ser útiles para la lucha colectiva no solo para los míos o la gente de mi entorno. La práctica nos enseña que cuanto más generoso eres, más apoyo recibes. Desde sus inicios el lokal ha hecho de esta lucha una prioridad: demostrar que mediante la autogestión se pueden cubrir los gastos del espacio y crear infraestructuras para las luchas a la vez que producir y distribuir materiales críticos de otras personas y colectivos.

Autonomía política: Hay que ser capaces de hacernos responsables de nuestros actos, hay que aprender y escuchar a quienes nos puedan enseñar cosas, pero desde la libertad y la igualdad. No estamos en contra de la organización pero ha de ser mediante acuerdos y no imponiéndola. Por más que cueste da mejor resultado ser personas y colectivos autónomos y responsables que no depender de líderes o estructuras.

Saber escuchar, saber respetar y tomar decisiones. Es muy penoso y triste ver como se desarrollan las polémicas, desgastan y alejan a la gente que e acerca con ganas de hacer cosas y se encuentra dinámicas feas, duras y agresivas. Hay ejemplos cada día, el debate entre anarquistas sobre el tema catalán llevando al extremos las caricaturas entre anarco españolistas y anarco independentistas como defensores de la burguesía catalana o del estado español. Sabemos que la realidad no es así, que el tema es complejo y que mucha gente está intentando, con mayor o mejor fortuna luchar por la libertad, la autoorganización y contra el estado en las diferentes sensibilidades.

Moverse en medio de una confrontación política, partidista y electoral que da pena. En la que unos se acusan a otros de aquello que muchas veces practican suponiendo que la gente no es capaz de discernir y hartarse de tantas practicas y discursos que bajo la excusa del bien común buscan derrotar al contrario o cooptar luchas para dirigirlas y rentabilizarlas.

Hay que dar criterios mediante las practicas que generen confianza, buen ambiente y sean útiles para defender nuestros derechos a la vez que construir otras maneras de organizarnos y de vivir con un pie dentro y otro fuera del mercado y del capital. Cuando esto ocurre y ocurre cada día aunque no sea visible ni salga en los medios, impulsan las luchas de todas, abren expectativas y posibilidades. Nosotros lo hemos vivido en la lucha por el CAP a la Misericordia, en la lucha contra los desahucios, recuperando narcopisos. Lo vemos en el interés por folletos, libros, fanzines anarquistas, feministas, ecologistas que despiertan interés en la gente que en épocas de crisis y de cuestionamiento del poder busca textos y materiales críticos a la vez que espacios donde encontrarse, luchar, cuidarse y romper la soledad y el aislamiento.

Hay que ser conscientes de la diferencia entre nuestros discursos sobre los cuidados, el apoyo mutuo, el feminismo y a la primera de cambio, faltar al respeto, atacar y romper la armonía en nuestros espacios y de una manera extrema. Es un desgaste personal y colectivo que hay que frenar y darle la vuelta. No es posible que aquellos que queremos cambiar el mundo no seamos capaces de resolver los conflictos personales y colectivos de una manera justa,no violenta sin necesidad del estado y de la policía sino mediante la intervención de la comunidad. Hay que aprender de la justicia indígena, de los grupos de mediación feministas huyendo del castigo y del punitivismo alternativo que cuando interviene sin control da tanto miedo como un tribunal de justicia sin por ello dejar de autodefendernos de las agresiones.

Por contra es impresionante la magnitud de gestos e iniciativas solidarias que aumentan cada día, por lo menos en nuestro barrio y hacen que estas acciones directas obliguen a las instituciones a actuar y generan autooorganización y dinámicas que crecen y aprenden cada día. Hay que saber cuidarlo, acompañarlo, no sacar pecho antes de tiempo, no pretender dirigirlo ni acelerarlo sino saber estar en el tiempo, empujando, aprendiendo y alimentándolo. Esas son nuestras prioridades.

Si no conseguimos ser más, organizarnos mejor, ser más fuertes, que cada cual tenga su espacio y sume, no podremos afrontar los retos que el poder que solo quiere la muerte y el dinero, pueda con la humanidad. Salud y suerte.

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