La revolución ya es feminista #8M#9M (texto publicado en México)

Vermút-presentació del llibre: La vieja Cárcel de la calle Amalia
21 febrer, 2020
Ha valgut la pena, cal celebrar i seguir lluitant (cat/cas)
26 febrer, 2020

La revolución ya es feminista #8M#9M (texto publicado en México)

25 febrer, 2020
 

El feminismo es histórico, planetario, inextinguible, rizomático, anárquico, plural, contagioso, diverso, resonante, altamente movilizador, replicable, transformable, ineludible, no se puede liderear ni manipular, no se puede acabar ni apagar, no hay manera de pararlo. Es inapropiable. Quien pretenda hacer cualquiera de esas cosas, sólo por pensarlo, es un idiota.

El feminismo se alza por la defensa de la vida y la libertad, y cuestiona las bases de todos los sistemas políticos y religiosos porque cuestiona al Estado, a la acumulación de capital, a la guerra, el militarismo, la industrialización, el extractivismo, la explotación, la esclavitud, la sumisión, el imperialismo, la destrucción, el asesinato, la invasión, el trabajo forzado y el trabajo asalariado. El feminismo cuestiona las opresiones, la jerarquía, los sistemas de castas y privilegios, el dogmatismo; cuestiona el sexismo, el racismo, el clasismo, y al Poder mismo. El feminismo es Los Feminismos porque es, primordialmente, LAS FEMINISTAS TODAS. De raíz amoroso y libertario, es generoso, aunque se manifieste telúrico e iracundo.

Porque se trata de la defensa de la vida y la libertad, y de la denuncia del abuso, la violación, la cosificación, el secuestro, la desaparición, el estigma, la discriminación, el feminicidio, la tortura; en pocas.palabras: el.feminismo está contra toda forma de opresión. Evoluciona y fluye. No se estanca. No se basa en libros sagrados. No puede funcionalizarse en partidos políticos ni caer en sistema de representatividades. No tiene líderes. No funciona con mandamientos, cartillas de adoctrinamiento ni discursos del deber ser; no permite moralización.

Es revolucionario, politizante, y creativo. Nadie puede fingir ser feminista sin serlo, porque no es una moda, ni una ideología, ni un disfraz, sino una relación social; una relación personalísima con una misma, las demás, los demás, las vivas y las muertas, las niñas y los niños, los seres vivos, los linajes, lxs ancestrxs, con el porvenir de la vida en la Tierra. Tampoco es de buenos y malos. No hay buenas ni malas feministas. Nadie puede otorgar credencial, ni diploma de feminista. No hay un modo correcto de ser feminista. Las feministas no estamos exentas de contradicciones, problemas, dudas, preguntas, inconsistencias y errores. Cuando aceptas el camino del feminismo aceptas que es una lucha y un arte para toda la vida, en todos los frentes, escenarios y situaciones, y que tú eres tu única y tu propia fuente de autoridad y decisión, tu mayor fuente de amor y cuidado, y que esto es así y lo será todo el tiempo, desde que tomas conciencia de tu nueva conciencia.

Así que no te desgastas en demostrar buena conducta a nadie. Estás contigo misma y con todas las demás, y haces servicios, sin necesidad de anunciarlos ni evidenciarlos, y ayudas a otras, y otras te ayudan… y combates al Patriarcado que tiene millones de cabezas (incluso en tu propia cabeza), y lo intentas de mil maneras… te sanas a ti misma, y cuando sanas tú, sanas un poco a todas, y cuando te liberas tú el feminismo avanza en toda la Tierra.

Comments are closed.